Visión de conjunto del mercado de la globalización
El avance imparable de la globalización, unido al crecimiento de Internet, ha cambiado radicalmente el modo de trabajar de las empresas. La web, en particular, constituye una económica plataforma global para comunicarse y hacer negocios con personas que se encuentran a gran distancia de las sedes físicas de las empresas.
Sin embargo, aunque todo el mundo comprende el concepto de la globalización y las ventajas de tener acceso a nuevos mercados, lo que no se entiende tanto es la importancia de localizar o adaptar el contenido o el producto para cubrir los requerimientos lingüísticos, culturales y de otros tipos exigidos por el mercado objetivo. A medida que aumenta la competencia lo hace también la necesidad de un contenido comunicativo que atraiga, interese y cautive al público objetivo en una forma que se corresponda con las particularidades de cada lugar.
La cantidad de contenido en inglés existente en Internet disminuye cada año -de un 87 por ciento en 2000 a un 70 por ciento en 2002- y, según las previsiones, el chino va a convertirse en el idioma dominante en la web. Se calcula que, para 2005, sólo una tercera parte de los usuarios de Internet en todo el mundo van a ser angloparlantes. A pesar de ello, actualmente más del 96 por ciento de los sitios web de comercio electrónico sólo están en ese idioma. Las estadísticas también indican que es el doble de probable que un cliente se quede en un sitio web, y cuatro veces más probable que adquiera allí productos o servicios si la web está en su lengua materna.
La globalización y la localización deben ir de la mano en el proceso de desarrollo internacional de las compañías. La localización no debería ser un factor de última hora cada vez que una empresa decide introducirse en un nuevo mercado. Tendría que ser parte de la estrategia de globalización desde el primer momento, ya que de ella puede depender el éxito o el fracaso de una estrategia empresarial mundial. También cuesta el doble de tiempo y dinero implantarla más adelante.
La globalización de productos y servicios: ¿qué significa realmente?
Globalización = internacionalización + localización
Internacionalización: Proceso que consiste en facilitar la localización de un producto o servicio; es decir, garantizar que no tenga que ser rediseñado o refabricado para poder adaptarse a los diferentes idiomas y a las diferentes regiones.
Localización: La adaptación de un producto o servicio a las necesidades de un mercado o un territorio determinados; es decir, garantizar que transmite la información necesaria y que funciona de manera efectiva, legal y adecuada dentro de la cultura local.
Un elemento clave (entre otros) de la localización es una buena traducción, que sienta los cimientos para una comunicación efectiva y constituye un componente esencial para la introducción de la compañía en un nuevo mercado.
Desglose de los costes de localización
La traducción representa sólo una de las partes del coste total de la localización, como demuestra el gráfico siguiente, basado en datos de proyectos de localización de marcoms de Wordbank acumulados durante dos años.
Dependiendo de los medios y del tipo de archivo utilizados, otros componentes como la manipulación de archivos, el formateado, la gestión del proyecto y la aprobación local pueden representar una proporción mucho mayor de la que representa la traducción en los costes totales. El mensaje que se extrae de este gráfico es que los presupuestos de localización no deberían estimarse solamente en base a los costes de traducción, que por lo general representan sólo un 40 por ciento de los costes totales de localización.
También vale la pena tener en cuenta que, a la hora de la verdad, la aplicación de las tecnologías de traducción más populares, como las memorias de traducción o la traducción automática, sólo reducen en parte los costes de la traducción. En realidad, su uso puede incrementar el coste en el proceso final de aseguramiento de la calidad.

